Miahuatlán, Oaxaca. 28 de julio 2010- El ocio para todo ser humano es perjudicial, y en casos extremos mortal. El caso de dos hermanos del pueblo Santa Catarina Quiquitani, perteneciente a este municipio lo demuestra.
Resulta que el martes 27 de julio, una joven de 18 años le arrebató la vida a su hermano de 21, cuando “jugaban pesado” como era su costumbre, pero esa noche Silvia le encajó el cuchillo a Bonifacio en el trasero, perdiendo este la vida por desangramiento camino al IMSS.
La dantesca escena fue observada por el hermano de ambos, Filadelfo Fuentes Jiménez, quien narró el hecho a las autoridades ministeriales.
Dijo que sus hermanos de nombre Bonifacio y Silvia se llevaban muy pesado y que el martes cercad de las 7 de la noche, ellos se encontraban en su casa ubicada en la comunidad de Santa Catarina Quiquitani.
Junto con él estaban sus hermanos Bonifacio de 21 años y Silvia Fuentes Jiménez, de 18, quiens tomaban café. Ellos disfrutaban de la plática cuando de repente Silvia le dijo algo al oído a Bonifacio y salió corriendo de la cocina. Bonifacio se paró atrás de ella y la persiguió, se escuchaban risas y las palabras de ambos, pero de pronto un grito espantoso lo puso alerta y fue a ver qué sucedía, vio a Bonifacio tirado en el suelo con una puñalada en la ingle del lado derecho y sangrando muchísimo.
Silvia estaba parada junto a él muy asustada. Filadelfo reaccionó de inmediato y cargó al hermano herido, lo subió a su auto para trasladarlo de emergencia al hospital del Seguro Social de Miahuatlán, pero Bonifacio murió en el camino.
Al regresar a su casa Silvia no se encontraba, tras gritarle y buscarla se dio cuenta que ella había huido.
Filadelfo dio aviso a las autoridades de esta situación y el agente del Ministerio Público del segundo turno adscrito a Miahuatlán, llegó a la vivienda señalada para iniciar la averiguación previa correspondiente.
Inspeccionó el sitio donde ocurrió la tragedia, dio fe de la existencia de un cuerpo sin vida, ordenó su levantamiento y el cuerpo del joven de 21 años fue llevado al panteón municipal para la práctica de la necropsia de ley.
En tanto Silvia Fuentes anda aterrada y “ a salto de mata”, pero en cuanto sea detenida por este ilícito, deberá declarar su participación en la muerte de su hermano.